26.11.13

Cuauhtémoc

Cuauhtémoc, también conocida como Ciudad Cuauhtémoc es una población del estado mexicano de Chihuahua, es el tercer municipio más poblado del estado, está ubicada en la zona central del mismo, a 105 kilómetros al suroeste de Chihuahua, la capital del estado. Está considera como la puerta de entrada a la región de la Sierra Tarahumara.El territorio se encuentra situado en las estribaciones de la Sierra Madre Occidental, que le da un relieve accidentado en su parte oeste, mientras que en el este es principalmente plano.
Cuerpos de Agua: Laguna de Bustillos y Lagunita del Pájaro. Sus corrientes de agua pertenecen a la vertiente del interior formada por la Laguna de Bustillos, en la que desembocan los arroyos de San Antonio; Napavechi, La Vieja, y otros de menor caudal como el San Jorge y El Canelo.



El formidable movimiento agrícola, ganadero y comercial que distinguía a Villa Cuauhtémoc hacia 1947, desató el ánimo contagiante en la administración municipal de Emilio Miramontes Ordóñez. El alcalde, el Ayuntamiento y representaciones económicas y sociales, solicitaron al Congreso del Estado, el reconocimiento para Cuauhtémoc como ciudad. Así, lo que para 1833 apareciera como uno de los ranchos de la jurisdicción de Cusihuiráchic con el nombre de San Antonio, que con el paso del ferrocarril por los dominios del latifundio Zuloaga y el establecimiento de una estación de tren, cobró importancia, convirtiéndose inmediatamente en lugar de embarque de los productos agrícolas y ganaderos de la región, así como los ricos minerales procedentes de Cusihuiráchic y otros centros mineros de la sierra. Trabajo y necesidades de venta de productos, alimentos y hospedaje, motivaron que en las cercanías de la estación ferroviaria surgieran viviendas de los conocidos comerciantes. La aparente anarquía de las primeras construcciones se convirtió en orden definido cuando por urgencia de reubicación de los rancheros, aparceros o medieros de El Moyote, Ojo Caliente, Arroyo de Dolores y Napavéchic recibieron las primeras 16 manzanas trazadas por la familia Zuloaga, arrancando con ello la urbanización de este centro poblacional.



19.11.13

Chihuahua El estado Grande

La primera evidencia de cultura en el estado son los sitios de Samalayuca y Rancho Colorado en el noroeste del estado, donde se han encontrado puntas de flecha con características peculiares que permiten datarlas en el período Paleoindio aproximadamente entre 12000 y 7000 a. C.
Hay evidencia de que los pobladores de esta parte de América continuaron solo como cazadores-recolectores al menos hasta 2000 a. C. Esta etapa se caracteriza por los inicios de la domesticación del maíz. Poco después de 2000 a. C. se identifican cultivos de calabaza. Entre los primeros sitios con irrigación agricultura de terrazas se incluye el Cerro Juanaqueña en el norte de Chihuahua, (aproximadamente entre 1300 y 1100 a. C.). El inicio de la cerámica aparece entre 1 y 400
El Norte y la Sierra de Chihuahua (300-1300): Durante la época Pre-Colombina el territorio de Chihuahua estuvo ocupado por diferentes culturas, algunas alcanzando cierto desarrollo urbano y comercial. Notables de este período son la Cultura de Casas Grandes (300 a. C. - 1400), relacionada con las Culturas Anasazi y Mogollón establecidas más al norte. La misma cultura dejó varias muestras en el estado como Cuarenta Casas y Paquimé propiamente dicha. La evidencia sugiere que se dedicaron al comercio, agricultura y la caza. Los Constructores originales de éstos establecimientos no eran los que encontraron los españoles el siglo XVI. La declinación de los principales centros mogollones (de los que la Cultura de Paquimé formaba parte) comenzó en el siglo XIII, antes del apogeo paquimense. Para el siglo XV algunos grupos que poblaban las ciudades asociadas a la Cultura de Paquimé se refugiaron en la Sierra Madre Occidental, otros huyeron al norte, donde se unieron a los anasazis. Se supone que los grupos taracahitas actuales (yaquis, mayos, ópatas, tarahumaras) son al parecer descendientes de los mogollones.
Tepehuanes
En la zona de Santa Bárbara inicialmente se situaban los tepehuanes. Estos se extendían por todo el actual estado de Durango y el sur de la Sierra Madre Occidental. Poseedores de una agricultura incipiente de calabaza, maíz, frijol, chile y algodón. Al parecer en guerra constante con los tarahumaras a los que esclavizaban, y también dominaban a los acaxees de la sierra entre Durango y Sinaloa. Con una estructura religiosa compleja, practicaban la poligamia y al parecer el canibalismo. Eran gobernados por caciques, hoy en día llamados gobernadores indígenas.

Conchos
Más precisamente, la conchería, que incluía a los conchos, pero también a los grupos en los valles de los ríos Conchos, Florido y San Pedro, y más al norte de la confluencia con el Río Bravo. Incluía a los chinarras, chisos y tapacolmes. También era gente de ranchería, que en pocas ocasiones vivían en asentamientos contiguos. Cazadores de conejos, ratas, bisontes, venados, y berrendos. Ellos habitaban en zonas de los municipios más al norte.



Rarámuris
Los rarámuris ocupaban la zona al norte de Santa Bárbara, hasta el sur del la Sierra Madre Occidental. Ya tenían cierto grado de desarrollo agrícola y eran también cazadores-recolectores. En aquella época (como en la actualidad), eran el ejemplo típico de gente de la ranchería. En las zonas limítrofes con los tepehuanes permanecían al parecer en cierto grado de conflicto, y en algunos casos eran esclavizados por ellos. Cada ranchería o región era gobernada por un cacique.


Tobosos
Los tobosos parecen haber sido parte de los grupos chichimecas, viviendo más hacia el este del Río Conchos, hasta el área conocida como el Bolsón de Mapimí, también es uno de los más grandes grupos indígenas de Chihuahua.

Sierra

La Sierra de Chihuahua está conformada por la zona más septentrional de la Sierra Madre Occidental, que en el territorio alcanza su mayor altura en el Cerro Mohinora, con 3 300 msnm. Comprende un tercio de la superficie del estado y es una zona muy accidentada de grandes montañas y barrancas o cañones aun más grande que el Cañón del Colorado en Estados Unidos, está cubierta de espesos bosques de coníferas, a excepción del fondo de las barrancas, que debido a la poca altitud tienen un clima y vegetación tropical durante el verano y clima templado durante el invierno. Las temperaturas en el fondo de las barrancas pueden superar los 40 °C en verano y muy rara vez caen a menos 0 °C en el invierno, mientras que en las partes altas el clima es semifrío con máximas que rara vez superan los 30 °C en verano y que pueden llegar a caer por debajo de los −20 °C en el invierno

7.11.13

Historia de los Rarámuris

Es posible que los antepasados de los indígenas tarahumaras hayan llegado de Asia (Mongolia), atravesando el estrecho de Bering, hace aproximadamente unos treinta mil años, pero los vestigios humanos más antiguos que se han encontrado en la sierra son las famosas puntas Clovis (armas típicas de los cazadores de la mega fauna delPleistoceno) con una antigüedad de casi 15,000 años, lo que nos permite datar la presencia de los primeros pobladores de la Sierra Tarahumara.
La economía de los primeros grupos étnicos tarahumaras se basaba en la agricultura, la caza y la recolección. Cultivaban maíz, calabaza,chile y algodón. Cada grupo tenía su dialecto de la lengua tarahumaray sus gobernantes, quienes se encargaban de proteger el territorio contra las etnias vecinas y garantizar el orden interno de la tribu.
Eran belicosos y politeístas. Creían en la vida después de la muerte y en la existencia de seres benévolos y malévolos. Entre los benévolos consideraban al sol, la luna, el médico, las serpientes y las piedras, que provocaban las lluvias y controlaban los animales que cazaban. Entre los malévolos estaban los señores del inframundo que causaban la muerte y los desastres naturales. Sus rituales comunales eran parte esencial de su cultura. Adoraban el sol y la luna, celebraban victorias bélicas, la caza de animales y la cosecha agrícola.

No fue hasta 1606 cuando los misioneros jesuitas tuvieron el primer contacto con los indígenas de la sierra. Según las referencias históricas de la época colonial, la conquista y la evangelización inició con los “chínipas”, muy relacionados con los guarijíos, etnia considerada como la más fiera de la región en esos tiempos. Cuando llegaron permanentemente los religiosos a su pueblo en 1632, su presencia provocó un levantamiento entre los pueblos indígenas, quienes estaban descontentos con la labor evangelizadora. Esta protesta la comandó el jefe “Combameai”. La primera revuelta terminó con la muerte de dos religiosos, lo que originó una fuerte represión por parte del gobierno de la Nueva España. Fue entonces cuando muchosguarijíos huyeron y se internaron en las barrancas de lo que hoy es elestado de Chihuahua.

10.10.13

La cultura Tarahumara

Desde hace cientos de años que vive aquí, dispersa  en pequeñas comunidades, la población Tarahumara.
Cuando el Jesuita Juan Fonte fundó en lo que hoy es una Belleza una misión para los indios Tepehuanes, supo que tenían fricciones con los llamados raráhumares, o sea “corredores a pie”. Al redactar su informe anual en 1607, el padre Fonte se enfrentó al dilema de usar o no la R- que suena fuerte al principio de la palabra- pues deformaría el gentilicio que pretendía escribir, así que optó por escribir Tarahumares en vez de raráhumares.

Los estudios arqueológicos revelan su presencia en la sierra Chihuahuense desde hace cerca de 10 mil años. La antropología los considera de origen Náhuatl, y su lengua está clasificada dentro del grupo uzo-azteca.
Bajo un aparente cristianismo, se perciben reminiscencias de una religión animista con culto al sol, la luna y las estrellas, aunque sujeta al calendario católico.

Todas sus ceremonias se celebran con bebidas, comidas, rituales, danzas entre las que destacan en yúmare- danza para invocar la lluvia- y el tutuguri, que requiere el sacrificio de una res para alimento comunitario.

Aún conservan juegos con antiguas raíces religiosas.

Las carreras de bola de encino entre los hombres, conocidas como rarajípari y las carreras de mujeres en las que lanzan dos pequeños aros entralazados, a las que llaman rohuena.


compiten por equipos que representan sus rancherías; los hombres recorren distancias kilométricas que se cubren sin interrupción, lanzando con el empeine la bola hacía adelante mientras los espectadores los estimulan gritando “huériga, huériga” y les ofrecen pinole y tesgüino.


19.9.13

La catedral: Una maravilla barroca

Refinada, equilibrada y armónica, la catedral de Chihuahua es considerada por muchos como la obra barroca más hermosa del trópico de Cáncer. Empezó a edificarse  en 1725, pero los trabajos se prolongaron a lo largo del siglo XVIII, El proyecto se debe al alarife José de La Cruz, quién también dirigió la obra hasta su muerte en 1734. Otros personajes se harían cargo de la construcción en las siguientes décadas. Pero llama la atención que aunque fueron muchos los que intervinieron en ella, supieron infundirle una notable unidad arquitectónica.


Su grandiosa portada principal es un ejemplo clásico del barroco rico. En el primer cuerpo, tres columnas y dos nichos decorados por finos relieves acompañan de cada lado al arco de medio punto de la puerta. Los relieves se vuelven aún más exuberantes en el segundo cuerpo, donde el juego de columnas, esta vez salomónicas y nichos se repite, pero a los lados de la exquisita ventana octagonal del coro.




En el tercer cuerpo, ya solo una columna del fuste helicoidal flanquea a cada lado el relieve central donde se encuentra San Francisco de Asís patrono original de Chihuahua. Sobre él está agregado un reloj y una balaustrada curva que remata con la escultura de un ángel. 

A los lados de la portada se yerguen las dos robustas torres de tres cuerpos para darle un aire simétrico y de gran elegancia. 

21.8.13

La Casa de Adobe

A unos siete Kilómetros  al noroeste de la plaza de armas se localiza este edificio, que es replica exacta de lo que fue la sede de la presidencia provisional de Francisco i. Madero en la Revolución.


Se encuentra justamente en el sitio donde estuvo la casa de adobe original. Aquella primera casa se conocía en 1911 como el rancho de las flores.
Fue aquí donde Madero, al iniciar el acoso rebelde sobre Ciudad Juárez, instaló el palacio el palacio Nacional provisional de la Revolución en abril de ese año. Ubicada a unos pasos del río Bravo y del punto donde la línea fronteriza enfila tierra adentro hacía el poniente (por si acaso había que escapar repentinamente), se temía que en un enfrentamiento alguna bala cruzara territorio estadounidense y provocara así un incidente internacional. Sin embargo, esto no ocurrió. En contraparte, su cercanía con Estados Unidos le daba la rara ventaja entonces de contar con una línea telefónica.


Funcionó como palacio nacional revolucionario hasta la toma de Ciudad Juárez el 10 de mayo; después Madero mudó sus oficinas a la aduana fronteriza.


10.7.13

Centro Cultural Universitario, Quinta Gameros

Cuenta la leyenda que esta finca fue producto de la pasión del cadete Gameros por su prometida Elisa Müller, a quien pensaba regalársela. La verdad es menos romántica, pues cuando ordenó su construcción al arquitecto colombiano Julio Corredor Latorre, el ingeniero en minas Manuel Gameros ya tenía tres años de viuda y varios hijos.
Irónico pero cierto fue que ni él ni su familia pudieron disfrutar la Quinta, pues en 1910, cuando quedó concluida, estalló la Revolución de Chihuahua y los Gameros tuvieron que emigrar. En 1913 fue intervenida por las fuerzas revolucionarias y en ella tuvo su residencia oficial y privada el primer jefe del ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, entre abril y mayo de 1914. Después tuvo otros usos, desde cuartel hasta despacho del general Francisco Villa, quien durante su estancia en el edificio ordenó una ejecución que n se llegaría a realizar: la de su huésped el general Álvaro Obregón.


Los herederos de Gameros habían muerto cuando se suspendió la confiscación y el gobierno adquirió la finca para instalar oficinas que dañaron partes del edificio de manera irreparable.  En 1954, la Universidad de Chihuahua inició aquí parte de sus actividades docentes, que proseguirían hasta 1958, cuando el reciento se destinó para alojar al Museo Regional.
Es indiscutible que la construcción es una magnifica muestra de arquitectura civil. Aunque muchas veces se ha considerado una obra de art nouveau, en realidad es ecléctica, pues presenta elementos neoclásicos y detalles propios de la época, como sus trabajos de herrería.


En el interior sobresale una escalera ondulante de doble rampa que da acceso al pórtico posterior y, en su rellano, un gran vitral ilumina la estancia. Lo que sí es indiscutible art noveau es el mobiliario que fue traído en 1971 de la Ciudad de México y que perteneció a la familia Requena. José Luis Requena se encargo del diseño de los muebles –juego de comedor y recamaras-, que incluía cristalera, rejas, cubiertos, marcos y todos los detalles complementarios que se pueden apreciar como parte de la colección permanente del museo.

20.6.13

Los Cañones de la Barranca del Cobre

Después de la actividad volcánica de la sierra y de la formación de las mesetas, la erosión ocasionada por el viento y la lluvia continuaron dando forma  lo que hoy podemos ver como los cañones de la Barrancas del Cobre.

Si bien, esta región de la SMO tiene varios cañones, solo a 7 de ellos se les considera dentro de la zona de Barrancas del Cobre:

Barranca de Urique:

Con 1,879 m de profundidad, es la barrancas más profunda de México y la más conocida de esta zona, gracias a que se observa desde la estación Divisadero del CHEPE. Se origina en la unión de las Barrancas del Cobre y Tarararecua, y en su fondo corre el río Urique, que desemboca en el Pacífico por el estado de Sinaloa.

Barrancas del Cobre:

Con este nombre se conoce la manera genérica a todo el sistema de Barrancas. Esto debido a que cuando se abrió la estación del CHEPE se confundió la Barranca del Cobre con la de Urique, que desde ahí se aprecia muy bien. Lo cierto es que la Barranca del Cobre, con 1,300 m de profundidad, es poco conocida.

Debe su nombre a unas viejas minas que hay en su fondo en las que se exploraba cobre. 

Barranca de la Sinforosa:

Se trate quizá de  la barranca más espectacular de la región Barrancas del Cobre y  la segunda más profunda con 1,830 m. Precisamente por esto se le conoce como “la reina de las barrancas”.

Se accede desde la población de Guachochi, 18 km al sur. En donde se encuentra el mirador de Cumbres de Sinforosa. Una de las principales actividades es el campismo y la caminata, bajar al donde de la barranca y admirar el hermoso paisaje. También es impresionante observar la barranca desde sus miradores, y para ello cualquier temporada es buena, además de visitar Guachochi y realizar compras de artesanías, como violines de madera, cobijas de lana, tambores entre otras cosas.

Barrancas Batopilas:

Esta barranca tiene 1,800 m de profundidad y destaca por su historia, la cual gira alrededor de a minería y su centro más importante, el hermoso pueblo de Batopilas, que se encuentra a los 450 msnm, en el fondo de la barranca. Debido a la abundancia y riqueza en minerales, el poblado de Batopilas adquirió gran importancia, al grade de ser el segundo poblado en todo México en contar con electricidad. 

Tiene vistas imponentes desde su mirador de la Bufa. En su fondo corre el río de Batopilas, el que también forma parte de la cuenca del El Fuerte. En esta barranca se conservan algunas de las comunidades rarámuris mas tradicionales.

Barranca de Candameña:

Con 1,750 m de profundidad esta barranca se encuentra enclavada en el Parque Nacional Cascada de Basaseachi, a 276 km al oeste de la ciudad capital de Chihuahua, y a 4 horas por la carretera 16 que llega a Ciudad Cuauhtemoc, La Junta; San Pedro; Tomochi y Basaseachi.


Esta barranca combina espectacularidad y belleza. Destaca porque tiene las dos cascadas máss altas de México: Piedra Volada (435 m) y Basaseachi (246 m), por lo cual se le conoce como “La Barranca de las Cascadas”. Además, contiene la peña de El Gigante, que presenta la pared totalmente vertical más alta de México conocida hasta el momento.

Barranca de Chínipas:
Con 1,600 m de profundidad es quizá la menos conocida, debido a su lejanía. En su fondo corre el río del mismo nombre, afluente del río El Fuerte. En el fondo de esta barranca se encuentra el pueblo misional de Chínipas, el mas antigua de toda la Sierra y uno de los mejores conservados.
Barranca Oteros:

Se encuentra entre los antiguos pueblos mineros de Maguarichi y Uruachi, con una profundidad de 1,520m. Es accesible desde ambos pueblos por caminos de terracería. También se puede llegar vía El Divisadero y San Rafael.

Entre otras maravillas que posee esta barranca, sobresale la cascada de Rocoroybo con sus tres saltos.




14.6.13

Campos Menonitas


Hoy en día, los menonitas representan un atractivo para el viajero que atraviesa Cuauhtémoc, que es la puerta de entrada a la sierra Tarahumara. Llegaron a México en 1922  y pertenecen a una secta que se caracteriza por su laboriosidad, rechazo a la violencia y apego a sus principios religiosos. Se les puede ver en los campos que rodean Cuauhtémoc, vestidos con sus atuendos tradicionales, reminiscencia de costumbres y trajes del siglo XVI en el norte de Europa. Solían trasladarse en carruajes tirados de caballos percherote, aunque cada día son suplidos por vehículos modernos.

Actualmente continúan siendo un grupo que tiene comunicación minima con los pueblos circunvecinos, lo que les facilita por su idioma bajo alemán. Visitar un campo menonita es retroceder en el tiempo, pues sus habitantes aún conservan elementos medievales en su vestuario y en la construcción de viviendas.

Después de alguna nevada en la región de Cuauhtémoc, el paisaje recuerda a los pueblos flamencos del siglo XVI.

Al norte de Cuauhtémoc encontrará el museo y centro cultural Menonita. Está instalado en una típica casa menonita de madera con tejados blancos, donde podrá ver las habitaciones tanto los padres como de los hijos, así como diversos utensilios de trabajo, de cocina y muebles que los menonitas utilizaban en 1922, como maquinas para hacer embutidos, cunas, lavadoras, neveras, batidoras y cortapapas. En el museo se proyectan autovisuales que narran la historia de este grupo y, en la tienda de artesanías, se ofrecen productos menonitas y algunos artículos como manteles, muñecas y textiles. Se localiza en el kilómetro 10.5 de la carretera Cuauhtémoc-Álvaro Obregón (estatal 10)

Otra opción es visitar las tiendas y granjas menonitas, como la quesería América, donde podrá adquirir quesos y otros productos lácteos. Ésta se encuentra a  500 metros de la desviación del campo 2B, al cual se llega por la carretera Cuauhtémoc-Álvaro Obregón, en el kilómetro 7.5.
Si desea aprender un poco más sobre la forma de vida de los menonitas. Lo invitamos a ver Luz silenciosa (Stellet Litch), una película del cineasta mexicano Carlos Reygadas.

Estrenada en Octubre de 2007, la cinta fue galardonada con varios premios nacionales e internacionales y muestra la vida de los menonitas en esta región de Chihuahua.

16.5.13

La cultura Tarahumara


 Cuando el  Jesuita Juan Fonte fundó en lo que hoy es Balleza una misión para Indios Tepehuanes, supo que tenían fricciones con los llamados raráhumare, o sea “corredores de a pie”. Al redactar su informe anual en 1607, el padre Fonte se enfrentó al dilema de no usar la letra R –que suena fuerte al principio de palabra- Pues deformaría el gentilicio que pretendía escribir, así que optó por escribir tarahumares, en vez de rarámaris.
Los estudios arqueológicos revelan su presencia en la sierra Chihuahuense desde hace cerca de 10 mil años. La antropología los considera de origen Náhuatl, y su lengua está clasificada dentro del grupo uto-azteca.

Es sorprendente que el numero aproximado de 40 mil individuos reportado por los jesuitas en el siglo XVII haya permanecido mas o menos estable hasta nuestros días, así como la homogeneidad de su cultura e idioma, a pesar de que nunca tendieron a formar comunidades, debido probablemente a la geografía de su hábitat- que no permite cultivos extensos- y a que las planicies son demasiado áridas para sembrar, por lo que vivían también de la caza y la pesca.


Aun conservan juegos con antiguas raíces religiosas: la carrera de bola de encino entre los hombres, conocido como rarajípari, y las carreras de mujeres que se lanzan dos pequeños aros entrelazados, a los que les llaman rohuena. Compiten por equipos que representan sus rancherías; los hombres recorren distancias kilométricas que se cubren sin interrupción, lanzando con el empeine la bola hacía adelante mientras los espectadores lo estimulan gritando “¡huériga, huériga!” y les ofrecen pinole y tesgüino.

25.4.13

La Ruta


La Ruta

El camino del  Chepe es a través de Chihuahua, Cuauhtémoc, Creel, Divisadero, Cerocahui, El Fuerte y Los Mochis,  es decir pasa por la Sierra Tarahumara, dentro de la cual están las Barrancas del Cobre (las cuales por cierto, son más grandes que el Gran Cañón en Estados Unidos). Debido a las diferentes altitudes por las que pasamos, y al extenso camino que recorremos, podemos ver una gran cantidad de ecosistemas y paisajes los cuales son increíbles. De hecho, para disfrutar mejor este viaje, nosotros damos varias recomendaciones:

A) Es un viaje que se tiene que realizar varias veces: Esto debido a los cambios en los ecosistemas, a los cambios culturales, y en general a la evolución física de los lugares.
B) Planear el viaje para tener suficiente tiempo: es decir, recomendamos que no se recorra todo en un sólo viaje, siempre es bueno parar en ciertos lugares y visitarlos (en otro post hablaremos de las paradas), claro que las vistas desde el tren valen mucho la pena, pero no hay como poder recorrer los lugares, disfrutarlos, conocer a su gente, su cultura, su gastronomía, etc.
C) Investigar las diferentes actividades que se pueden realizar (actividades de las que estaremos hablando en este blog, como el ciclismo, la pesca, kayaking, etc...)



18.4.13

Artesanía Tarahumara




Las artesanías Tarahumaras (o Rarámuris) suelen ser ollas de barro, platos, vasos, tazas, cajetes, y jarros, o bien canastas hechas de palma de diferentes tamaños (las cuales también son muy famosas entre los turistas), estas artesanías suelen ser fabricadas por las mujeres; mientras que los hombres suelen ser quienes fabrican violines, bolas, arcos y tambores, bateas, figuras de madera y cucharas, así como también cobijas con figuras geométricas.


El barro es esencial en la cultura Tarahumara debido a la importancia comercial que tiene en estos momentos, pues es lo que más fabrican y en el material en el que más se basan para hacer sus artesanías. La mayoría de estas artesanías buscan venderlas a turistas y otras las usan como sus utensilios.

10.4.13

Chihuahua Ciudad en Movimiento

Visitar Chihuahua no sólo es adentrarse en el Estado más grande de la República Mexicana, en donde es posible encontrar una gran variedad de ecosistemas, desde desierto hasta el bosque, Chihuahua también es tierra de revolucionarios, Tarahumaras, menonitas y de grandes aventureros que gozan explorando su fascinante y agreste geografía.

La ciudad de Chihuahua ofrece desde grandes museos, hasta sitios históricos como la casa del general Francisco Villa. Esta vieja casona se encuentra en las calles del Chihuahua antiguo, y fue aquí donde el revolucionario compartió momentos con su única esposa reconocida por la ley. Pancho Villa habitó esta casa cuando fue gobernador del estado; actualmente alberga un museo.




En el centro de la ciudad encontrará la Catedral, de estilo barroco, y la Plaza de Armas, donde es posible refrescarse con una rica nieve o bolear los zapatos con alguno de los boleros instalados en unos peculiares quioscos a orillas de la plaza.

Cerca de ahí se encuentra el Museo de Arte Sacro y el Palacio Municipal. Por la calle Libertad se llega a otro punto obligado de visita: el Palacio de Gobierno, en cuya planta baja se localiza el Museo de Hidalgo, diseñado para rendir homenaje al Padre de la Patria. Es posible visitar el calabozo donde este personaje estuvo preso antes de ser fusilado el 30 de junio de 1811.



Las calles y mansiones de Chihuahua conservan muchas historias, algunas de ellas de amor, como la de la mansión conocida como Quinta Gameros, que actualmente es un centro cultural.

Cerca de la ciudad existen muchos otros lugares para visitar, como Delicias, con su famoso museo paleontológico, el Parque Nacional Cumbres de Majalca, con sus caprichosas formaciones de roca, y Ciudad Cuauhtémoc, con sus comunidades menonitas, todos ellos a una hora de distancia de la ciudad. 

21.3.13

Parque Nacional Cascada de Basaseachi


Por la carretera que va de chihuahua con rumbo a Yécora Sonora, después de pasar por Tomochi, se entronca otra carretera; a 12 Kilómetros de este crucero se encuentra la Cascada de Basaseachi, forma corrupta del antiguo topónimo rarámuri Baseseachic. Este nombre fue tomado del pueblo próximo a la cascada, perteneciente al municipio de Ocampo.
 
EL entorno está formado por bosques de pinos, barrancas y arroyos con minúsculos valles cultivado por los nativos. Poco antes de llegar al precipicio. El caudal del río Basaseachi crece con la corriente de dos arroyos de tal manera que sobre todo en temporada de lluvias, al precipitarse el torrente hacia un abismo de 246 metros de altura, se hace una de las caídas de agua más altas de planeta. Su belleza se acentúa al caer en chorro, sin ningún obstáculo, lo que provoca que las capas de aire vayan extendiendo poco a poco el agua antes de llegar al fondo.

De lejos parece un gran abanico cerrado de fino encaje blanco; en la sima de los paredones de basalto el agua se vuelve a juntar y, con el nombre de río Candameña, forma una serie de rápidos que llegan hasta el río Mayo.

En el área cercana a la cascada hay barrancas majestuosas que tienen hasta mil metros de profundidad, como Nabosáigame y Candameña cuyo inicio se admira desde lo alto de la cascada Basaseachi.

En los paredones de algunas de estas barrancas existen cuevas que sirvieron de morada a los pimas. Ocupantes de esta región de la sierra.
En Yepáchic, Tutuaca, Maicoba y Yéroca aún es posible entrar en contacto con las familias de esta etnia que conserva su antigua lengua y cultura.

14.3.13

Camargo



A la Perla de Conchos, como también ese le dice a la ciudad de Camargo se llega por la carretera 45-, se ubica a 150 kilómetros de la capital chihuahuense y a 20 de San Francisco de Conchos. Esta región fue punto obligado de paso entre el norte y el sur del estado desde tiempos coloniales No obstante, la fundación formal de Camargo  fue bastante tardía.


Después de la última rebelión tarahuamara, al final de la centuria, se hizo un intento por aceptar el establecimiento de alguno grupos rebeldes en las tierras que hoy ocupa Camargo, pero los nativos prefirieron regresar a su lugar de origen en la sierra.

En 1797, el comandante de las provincias internas, don Pedro de Nava. Ordenó el traslado de 28 familias de San Francisco de Conchos a este sitio que fue llamado Santa Rosalía. Cien años después, el Congreso de Chihuahua cambió el antiguo nombre de la población por el de Ciudad Camargo, en honor del caudillo insurgente Ignacio Camargo, fusilado en 1811.

La ciudad tiene grandes arboledas de álamos y nogales, ideales para pasear a su sombra. La mayoría de sus casas son construcciones del siglo XIX, con frescos jardines interiores que invitan al descanso. Es notable la parroquia con su torre y sus altares neoclásicos. Así como las zonas arboladas que enmarcan al Parque Infantil. Otro edificio que seguramente le encantara es el que ocupa el Ayuntamiento. Cuya campana marca un tiempo que se antoja porfiriano; al repicar, vuelan en desbandada los chanates de la sombreada Plaza Hidalgo.


Como rosa de los vientos puesta en el corazón del estado , este oasis de paz es cuna de ilustre chihuahuenses, entre ellos, el muralista David Alfaro Siqueiros y el cineasta Gonzalo Martínez.

Además de la Presa de la Boquilla, en la corriente del río Conchos hay otras presas: El Tigre donde funciona desde 1918 una planta hidroeléctrica, y más adelante el Lago Colina, inaugurado en 1927.

Al oriente de Camargo inicia un enorme desierto en el que se localizan depósitos lacustres como las lagunas de jaco, Gigantes y patos. En medio de esta árida zona también está uno de los depósitos ferrosos más importantes de la República: el mineral de La Perla, con un ferroducto que atraviesa el desierto y lleva el metal hasta los hornos de Monclova, en el vecino estado de Chihuahua. 

7.3.13

San Ignacio Arareco


A 8 km de Creel está San Ignacio de Arareco, un valle, un paisaje alpino con formaciones rocosas que, atendiendo a a sus formas se le ha denominado Valle de los Elefantes, o Valle de los Hongos. Un poco más adelante hay un lago con aguas cristalinas bordeado de rocas, pinos y encinos, cuyo follaje adquiere un color rojo y dorado durante el otoño.


El sitio es ideal para acercarse a las formas de vida de los rarámuri; se trata de un mundo distinto, lleno de colores intensos y de dulces vocablos. Las fiestas tradicionales de los rarámuri en Semana Santa y el día de San Ignacio (a finales de julio), tienen en Arareco su mejor ejemplo.


Se puede practicar la pesca o simplemente pasear en lancha y hacer algún deporte acuático. Poco más adelante está Cusárare con un pequeño museo etnográfico instalado junto a la misión jesuita del siglo XVII. Cerca del poblado hay una cascada de 30 metros de altura, que en verano se convierte en un gran torrente. Un par de Km adelante, siguiendo los acantilados del arroyo, pueden observarse pinturas rupestres con representaciones de cacería de venados.


A partir de Creel, perfectamente comunicada por tren y carreteras, se sugiere visitar Batopilas y Guachochi. También aquí salen caminos y veredas que conducen al mundo Tarahumara




28.2.13

Lago colina


Sin duda el lugar favorito para que los jóvenes se reúnan a disfrutar los días festivos de Semana Santa  es el Lago Colina, una presa cuyo fluente es el Río Conchos que es un bonito lugar para acampar y disfrutar con los amigos de una velada interesante.
Por eso año con año los jóvenes de todo el estado se dan cita a este lago y hacen una fiesta muy grande que dura hasta el amanecer.


Las fogatas, las luces y la música se pueden ver hasta altas horas de la noche y el barullo de los jóvenes se extiende hasta la mañana.
Mientras el clima en la región es semiárido extremoso, la temperatura promedio del agua en el lago fluctuante los 18 grados centígrados. Se encuentra rodeado de paisaje caracterizado por plantas xerófilas, herbáceas, arbustos de diferentes tamaños entremezclados con algunas especies de ágaves, yucas y cactáceas, así como leguminosas.
En las tranquilas aguas azul grisáceo del lago abundan numerosas especies de peces entre las que destaca la lobina negra, la carpa, mojarra, bagre, tilapia y trucha. En las temporadas invernales es visitado por algunas especies de aves migratorias como: los patos y los gansos que migran desde el norte de los Estados Unidos y Canadá.
También habitan grullas, tildillos, palomas, huilotas y palomas de alas blancas.

En este paradisíaco lugar se puede admirar el paisaje abundante de vegetación, aves y peces. También se pueden practicar diversas actividades acuáticas como: la pesca, paseos en lancha y el esquí acuático. Además de desarrollarse algunos torneos estatales de esquí y lanchas de alta velocidad en ciertas temporadas del año.
Es necesario nadar con precaución y utilizar chaleco salvavidas. Se recomienda vestir ropa cómoda al igual que el calzado. El atractivo no se encuentra sujeto a ningún horario y está abierto los 365 días del año. No olvide su cámara fotográfica y su cámara de vídeo. El viaje iba a comenzar un sabado en la mañana.
En fin, Este lugar es excelente para relajarse, descansar, o incluso hacer relajo, ya que en épocas vacacionales, o puentes laborales mucha gente viaja a este lugar a disfrutar de su tiempo en compañía de familia y amigos

14.2.13

Cañón de Namúrachi


A escasos 100 kilómetros de la ciudad de Chihuahua se encuentra este maravilloso cañón lleno de misteriosas cuevas. El camino es bastante bonito, de paisajes amplios y cielos despejados.
Manejando por esta bonita carretera la vegetación empieza a anunciarte un cambio. Estás saliendo de un paisaje árido para ingresar a uno montañoso. Las flores y los árboles te anuncian que te vas acercando a un lugar más húmedo.


Antes de llegar hay una zona de estacionamiento decorada por bellos sauces. En esa zona hay áreas de asador y botes de basura para que puedas cocinar tu carne asada. Ahí bajas del coche para realizar la caminata. La humedad del aire es reconfortante. El sonido de las cuevas atrayente. Si eres aventurero puedes ingresar en una de las cuevas ya que son bastante profundas.


Al llegar a San Francisco de Borjes viras a la derecha. El camino está claramente indicado con unas flechas que pusieron los nativos. El poblado es muy pintoresco con una bonita plaza al centro. Ahí puedes ver a la gente paseando.
Salir del poblado rumbo al cañón y hay que tomar un camino de terracería, el camino está en perfecto estado por lo que cualquier tipo de coche puede accesar. Pasar un par de riachuelos y darse cuenta que la vegetación ha cambiado por completo.
Ahora todo es humedad, se puede sentir la respiración del cañón acercándose, se puede sentir que te llama.

Este lugar esta colmado de una misteriosa paz. Al final del cañon hay un altar católico. Se dice que lo pusieron los españoles para recordarle a los nativos la conquista. Tal vez los nativos consideraban el cañón un lugar sagrado, eso me da a pensar la extraña paz que sentí y el altarcito viene a comprobar este sentimiento.

7.2.13

Tarahumaras, la Tribu alejada de la Civilización


Los reclusivos Indios Tarahumara son una tribu que escogido vivir apartada de la cultura occidental. Viven en forma primitiva y se alimentan principalmente del maíz, el fríjol y su ganado.
En el Invierno viven en cuevas, y en el Verano se mudan a pequeñas cabañas de madera. Son muy buenos tejedores y producen cobijas de lana, de diseño sencillo pero excelente calidad que les proporcionan calor durante el rudo Invierno en los cañones. Los Tarahumara —como la mayoría de las tribus nativas de Norteamérica— han sufrido desde la llegada de los conquistadores.
Aunque no fueron afectados tan severamente —como otras tribus— por la viruela y otras enfermedades Europeas, muchos Tarahumaras sufren de tuberculosis, y su ciclo de vida es, en promedio, muy corto.
Los misioneros Jesuitas les han ayudado a aliviar los efectos de las enfermedades y los han motivado para que sus niños asistan a la escuela. Hay tours disponibles desde Creel, que te llevan a una Misión Jesuita y a una cueva Tarahumara. Estos tours te pueden dar cuando menos una ojeada a la cultura Tarahumara.


De acuerdo a la leyenda de los ancestrales habitantes de la Sierra, el mundo fué creado por Rayenari —Dios Sol— y Metzaka —Diosa Luna. En su honor, en el presente, ellos bailan, sacrifican animales y beben "tesguino".


Ahí, en donde la Sierra Madre Occidental se vuelve escarpada e irregular, viven los Tarahumara — que se llaman a sí mismos Rarámuri (pies ligeros).
La actividad más importante entre ellos es el cultivo del maíz y el frijol y algunos crían ganado. Dada la fragilidad de su economía, algunos buscan trabajo en los aserraderos.
La vida de este grupo ha cambiado; los antiguos Rarámuri tenían una dieta balanceada, además de consumir frutas y vegetales regionales, cazaban animales. En el presente, la industrialización y sus productos no les proporcionan los ingredientes nutricionales necesarios a su dieta.
En la actualidad, los Tarahumara constituyen el grupo indígena más grande del Estado de Chihuahua. Su número varía de 50,000 a 75,000 ya que es difícil determinarlo de manera precisa, debido a la inaccesibilidad de las montañas y los deficientes medios de comunicación.


Las regiones montañosas se dividen en dos grandes regiones llamadas Alta y Baja Tarahumara. A la primera corresponden las partes dominadas por la Sierra Madre Occidental, y a la segunda, la parte oeste de la misma Sierra, incluyendo la zona de los cañones en las tierras calientes del estado.

Los hombres son esbeltos, con fuerte musculatura y son reconocidos como los mejores corredores de larga distancia. Las mujeres son más bajitas, con caras ovaladas, ojos negros oblicuos y nariz recta.
Los hombres visten una banda en la cabeza conocida como "kowera", huaraches, y camisa suelta. Las mujeres usan una falda ancha y blusa suelta; el pelo lo cubren generalmente con un chal y llevan un cinturón conocido como "pukera".
Su idioma es dulce y abundante en palabras que hacen referencia a sus costumbre y su entorno, con frases amables como: "Te saludo, como la paloma que gorjea y te deseo salud y felicidad a tí y a los que amas".